México, Chile, Perú y países de la zona del pacífico firman hoy el TPP11 ¿cómo nos afecta?

México, Chile, Perú y países de la zona del pacífico firman hoy el TPP11 ¿cómo nos afecta?

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Internacional Nº 002-2018


Contra las críticas en todo el continente principalmente por el secretismo que se negoció, 11 países firman hoy el renovado Comprehensive and Progressive Agreement for the Transpacific Partnership (CPTPP), la nueva cara del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), hoy llamado también TPP-11 por los 11 países de la zona Pacífico que lo integran luego de la salida de Estados Unidos por decisión del gobierno de Donald Trump.

La fecha de la firma había se acordó preliminarmente el pasado 23 de enero en Tokio, durante la ronda técnica de los jefes negociadores y asesores legales de los 11 países firmantes del Tratado.

La novedad del tema, momentáneamente positiva, y algo que compete directamente a los derechos de cualquier persona respecto a temas como el acceso a la información o medicamentos, es que se acordó dejar fuera 20 normas del TPP original: 11 de ellas del capítulo de propiedad intelectual, como las secciones farmacéutica y la de derechos de autor vinculados a internet, de acuerdo al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Se mantiene la idea inicial en lo que se refiere a asuntos comerciales.

Qué es el TPP-11

Hoy el CPTPP está integrado por Japón, Australia, Canadá, México, Perú, Chile, Malasia, Vietnam, Nueva Zelanda, Singapur y Brunéi, creando una gran zona de libre comercio que envuelve a un mercado de 498 millones de personas con un ingreso per cápita de 28,090 dólares. Con EEUU, cuando era el TPP, abarcaba el 40% de la economía mundial y un mercado de unas 800 millones de personas, la salida de su principal socio comercial redujo su participación a entre 15 y 18%.

Entre el 65% y el 100% del universo arancelario se desgravará a la entrada en vigor del acuerdo, de acuerdo a AFP. Singapur logrará la liberación plena; Chile el 95%, mientras que México lo hará en un 77% y Perú en un 81%. Malasia alcanzará el menor porcentaje, con un 65%. En las próximas dos décadas, todos los países alcanzarían el 100% de desgravación.

El TPP11, así se ve, hoy sin EEUU. 

Propiedad intelectual

Saliendo del tema del libre comercio, un asunto con críticas históricas desde el rubro político y económico, la buena noticia parecería venir por el lado de los derechos individuales rescatados en este nuevo pacto (que no ha dejado de ser materia de controversia por el sigilo con el que venía negociándose y que no hubiese podido conocerse a no ser por las filtraciones de Wikilieaks).

En cuanto a la propiedad intelectual, se apuntaba a que  la mayoría de países del TPP aumentaran los plazos de protección de derechos de autor sobre una obra a más de 70 años, a fin de evitar que obras de gran valor comercial entren al dominio público y que puedan ser usadas libremente. Esto no afectaría a México, Chile y Perú, —sus legislaciones ya son así de absurdas, frente a un estándar internacional de 50— aunque podría haber extendido plazos en otros países y sentado nuevos precedentes, no necesariamente idóneos para la libertad de información.

Tampoco estará la regulación en la que el TPP planteaba endurecer las llamadas medidas tecnológicas de protección, que buscaban darle el control a los titulares de derecho para controlar el acceso o reproducción de obras, música, software, papers académicos, libros, PDF’s, etcétera de su propiedad. Desbloquear y disponer de nuestro material digital de forma legítima (copiarlo, compartirlo con otros) podía llegar a ser sancionado hasta de forma criminal al eludir las exigentes medidas. Igualmente, buscaba obligar a los proveedores de internet a vigilar, perseguir y establecer (aún más duras) sanciones contra posibles contenidos infractores de copyright, en disposiciones que llegan a confundirse con la censura (autorizada por la ley).

Farmacéuticas

Este era otro de los puntos sensibles que cargaba consigo el anterior TPP, directamente en la salud de todos: el posible encarecimiento de los medicamentos genéricos. Esto, ante la intención del TPP de ofrecer un plazo mayor de protección de la información clínica (hasta 10 años) generada por las compañías que desarrollan los medicamentos, poniéndole así las cosas difíciles a los creadores de genéricos, quienes acaban rebajando los precios en los mercados. En algunos casos, “ello conduciría a una mayor protección del monopolio de las empresas”, advirtió en su momento WikiLeaks.

“Estos eran temas que preferiríamos dejarlos fuera de un acuerdo en el que Estados Unidos no está presente”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz, a los medios de su país el 10 de noviembre, un día antes de que se anunciara el nuevo acuerdo marco el 11 de noviembre en Vietnam.

Críticas

Marco Kremerman, economista de la Fundación Sol de Chile y uno de los críticos del tratado en el país sudamericano, advirtió cómo “el secretismo suele ser una constante en la firma de tratados de libre comercio”, por lo que se mostró escéptico de sus beneficios en diálogo con diarioUchile.com. “Se suscriben estos acuerdos casi sin consultar a la ciudadanía, y al ser ratificados dejan un periodo bastante corto para la discusión”.  Para el investigador, no hay evidencia empírica que compruebe beneficios de estos acuerdos para países de ingresos medios o bajos, como los casos chileno o peruano, y “se acaba favoreciendo a la élites”.

Para el mismo medio, Tomás Lagomarsino, presidente de la Fundación Equidad y miembro de la Plataforma Chile Mejor sin TLC, explicó que las medidas dejadas de lado por el renovado  TPP “podrían volver al momento que EEUU revierta su decisión”. Lo último podría no ser algo descabellado tomando en cuenta que Trump manifestó en enero, en Davos, que EEUU podría eventualmente regresar al TPP.

Para que el TPP11 entre en vigor, debe ser ratificado por la mitad más uno de los países miembros, es decir, seis. La suspensión de las normas referidas a propiedad intelectual (incluyendo internet) y farmacéuticas parecen victorias momentáneas, aunque habremos de mantenernos vigilantes de que así permanezcan.

Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, tecnología que suma

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