TRUMP-PUTIN ¿Una cumbre de sordos?

TRUMP-PUTIN  ¿Una cumbre de sordos?

Días previos a la cumbre de Donald Trump y Vladimir Putin en Helsinki, ocurrieron dos acontecimientos de la más alta importancia geopolítica en los juegos del poder mundial.

TRUMP Y LA OTAN

El primero fue la reunión Jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN (11 y 12 de julio de 2018), Donald Tusk, Presidente del Consejo Europeo, le recordó a Trump que “América no tiene ni tendrá ningún mejor aliado que Europa” por lo que haría bien en dejar de criticar su “insuficiente contribución a la defensa común” y, en su lugar, apreciar que la Unión europea (UE) acudió de inmediato cuando EEUU pidió apoyo tras el 11-S, así como cuando en Afganistán, codo a codo con la armada norteamericana, dieron su vida 870 solados europeos.

Estos hechos, según Trusk, deberían estar presentes cuando Trump esté frente a Putin.  Pese a Ello, Trump no se ahorró palabras ni gestos para exigir a los integrantes de la OTAN, luego de enrostrarle a Alemania su acuerdo energético con Rusia, que aumenten del 2 al 4% de sus PBI para mantener dicho organismo político-militar, confirmando lo que venía anunciando días previos. “Los países de la OTAN deben pagar más, Estados Unidos debe pagar menos”, sentenció Trump.

Si se tiene en cuenta sólo los números, Trump no deja de tener razón y podría explicarse sus reiteradas y estridentes interpelaciones a sus socios en materia de defensa intercontinental. Mientras EEUU aporta 3.58% de su PBI, solo 5 países cumplen con el 2% comprometido, mientras que el resto, 27 países, no alcanza al porcentaje acordado en la OTAN.  Ver siguiente cuadro:

Fuente: https://www.nato.int/nato_static_fl2014/assets/pdf/pdf_2017_06/20170629_170629-pr2017-111-en.pdf

TRUMP Y MAY

El segundo acontecimiento fue la visita que hizo al Reino Unido (13 de julio de 2018) donde, en un marco de manifestaciones multitudinarias de rechazo al “discurso de odio y de divisiones” de Trump se dio el lujo de criticar ácidamente a la primera ministra, Theresa May, en relación a su “mal manejo del BREXIT”.

Para Trump, la forma cómo estaba negociando May la salida del Reino Unido de la UE era inconveniente a las relaciones de ese bloque con EEUU. Pretender mantener, luego de que se produzca la salida el 2019, un mercado libre para bienes, más no así para los servicios, resultaba inaceptable para Trump, posición que fue apoyada explícitamente por varios líderes británicos, entre ellos el Canciller Boris Johnson y el secretario del Brexit, David Davis, que se convirtieron en los “hombres de Trump”.

Fuente: https://elpais.com/elpais/2018/07/13/album/1531481018_010078.html#foto_gal_2

La agresividad de Trump en varios temas y campos, tuvo respuestas en las calles y plazas de todo el Reino Unido. “Hay cantidad de razones para marchar contra Trump”, afirmó Chris Nineham (activista de la organización pacifista Stop the War Coalition), rechazando su “actitud hacia las mujeres” o “su racismo hacia los musulmanes”.

HELSINKI, la cumbre.

Tuvieron que pasar 8 años para que los líderes de Rusia y EEUU se reúnan de manera bilateral.  Hasta la fecha, solo se habían reunido de manera circunstancial aprovechando las cumbres multilaterales del G20 (julio 2017) en Hamburgo y en el Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico en Da Nang (noviembre 2017).  Sin resultados distintos a los que deja un saludo ritual de protocolo para las cámaras.

El escenario mundial está mostrando situaciones de crisis política y económica, ética y moral, que pone en duda la sostenibilidad del sistema tal cual está organizado.  Por ello, se dice en los medios especializados, valía la pena intentar un encuentro con resultados que, por lo menos, atenúen la agudización de procesos en cursos.

Luego de las faenas en Bruselas y Londres, convertidas en ofrendas griegas en el olimpo de Helsinki, Trump se reúne con Putin para explorar, más allá de los rituales diplomáticos y burocráticos, la posibilidad de lograr que Rusia se convierta en socio estratégico frente al avance de China, a pesar de la guerra comercial declarada, como potencia mundial hegemónica en las siguientes décadas.

La sede de la cumbre tiene una significación emblemática. Finlandia, como Austria, logró conquistar un estatus de neutralidad tras la II guerra Mundial que, desde ambos bloques en conflicto, le reconocieron atributos y condiciones como lugar ideal para encuentros internacionales entre los líderes de los países en conflicto, especialmente de sus principales protagonistas.  De allí que Gerald Ford y Leonid Brézhnev en 1975; George Bush y Mijáil Gorvachov en 1991; Bill Clinton y Borís Yeltsin en 1977, se reunieron en Helsinki en momentos difíciles de la guerra fría.  Igualmente, en 1975, 35 Estados europeos, más EEUU, Canadá y la URSS, eligieron esta ciudad para firmar una declaración que daría lugar a la Organización para la Seguridad y la Cooperación Europea (OSCE), en cuyo seno los mandatarios se comprometieron respetar la integridad territorial de todos sus miembros.

Esta vez, el encuentro de los presidentes de dos potencias mundiales prominentes, se produce en momentos en que los grandes bloques de poder político y económico de postguerra atraviesan por situaciones de crisis y de procesos de reconfiguración del tablero geopolítico mundial, en el cual los procesos económicos y políticos son tan complejos y multidimensionales que no extraña ver a Rusia y EEUU protagonizando enfrentamientos bélicos, difícilmente disimulados, en lugares tan dispares como Ucrania y Siria.

Tal vez por ello, Putin dijo que “es hora de examinar a fondo las relaciones bilaterales y varios puntos sensibles en el ámbito global” a lo que, con cierta sorna, Trump respondió diciendo que llevarse bien con Rusia “sería algo bueno, no malo”, aunque tener entre ambos países “el 90% del arsenal nuclear no es una cosa buena, esto es una cosa mala”.

Los temas que abordaron, sin profundizar en ninguno de ellos, fueron:

  • El Acuerdo Nuclear con Irán. En este punto, luego de las bravatas en torno a su decisión de abandonar el acuerdo, Trump le pidió a Putin que presione a Irán para que cumpla con el desarme nuclear, a lo que éste respondió señalando que la “Casa Blanca” sabe cuál es la posición de Rusia al respecto y respetará el Acuerdo.
  • El control de armas nucleares. De cara al 2020, año en que se realizará la Conferencia de Revisión del Tratado de No Proliferación de armas nucleares, ambos presidentes invocaron generalidades referidas a la paz y la inconveniencia de ser, ambos países, poseedores del 90% de las armas nucleares del planeta.
  • La supuesta interferencia rusa en las elecciones de EEUU. Trump, sin ninguna consideración para sus agencias de inteligencia, dijo que no encontraba ninguna razón para acusar a Rusia de tal interferencia. Putin se limitó a expresar, lacónicamente, su acuerdo con lo dicho por su interlocutor.
  • El tema Crimea. Tras su anexión a Rusia, el mundo occidental liderado por EEUU sintió que se le arrebataba un territorio que se consideraba bajo su dominio y control.  Por tanto, la reacción inmediata fue “aislar” y “bloquear” el régimen de Putin.  Con la cumbre, parece haberse superado el aislamiento, más no el bloqueo.
  • El tema Siria. Al respecto ni una palabra, aunque el silencio de Trump podría significar un tácito reconocimiento de la posición de dominio de Rusia en el territorio sirio, aunque no dejó de insinuar que vería con buenos ojos la disminución de armas rusas.

Al finalizar la reunión no hubo nada concreto.  Ni siquiera una Declaración de estilo. Ambos presidentes expresaron interés y voluntad, de manera general, de seguir con el diálogo en busca de la paz mundial. Putin no dejó de reconocer que “… las relaciones bilaterales viven un período difícil, aunque estas discrepancias y la atmósfera tensa que se ha formado no tienen fundamentos reales”.  Trump, a su modo, lamentó el mal estado de las relaciones bilaterales responsabilizando a Obama de que se haya llegado a esta situación. “Nuestra relación nunca ha sido peor que ahora” pero eso ha cambiado como resultado de la reunión en Helsinski), porque prefiere “tomar el riesgo político persiguiendo la paz que arriesgar la paz persiguiendo la política”, respondiendo a la andanada de críticas de los Demócratas y de un sector de Republicanos que consideraban una traición la cumbre de Helsinski.

Aun con resultados poco precisos, Putin podría darse por satisfecho con la cumbre puesto que negociar con los Republicanos era mucho más conveniente y útil que hacerlo con los Demócratas[1], en la medida que aquellos eran más proclives a examinar intereses comerciales en lugar de darle vueltas a temas ideológicos y políticos tal como lo preferían los demócratas.

Los analistas concluyen señalando que, si bien es cierto que no se tienen acuerdos espectaculares en esta cumbre, es destacable el solo hecho de su realización pues logra desactivar, por el momento, un curso de colisión con Rusia. Eso ya es mucho decir, aunque también es cierto que gran parte de los temas que interesan a ambas potencias siguen bajo el manto del misterio y el tratamiento “bajo reserva”.

Lima, Agosto de 2018.

[1]Matlock, Jack. Reagan and Gorbachev: How the Cold War Ended (Random House, 2004)

 

Fuentes consultadas:

Imagen destaque: Reuters, 2018.

https://www.elsaltodiario.com/militarismo/trump-putin-reunion-helsinki-julio-2018

https://www.nato.int/nato_static_fl2014/assets/pdf/pdf_2017_06/20170629_170629-pr2017-111-en.pdf

https://www.clarin.com/mundo/reino-unido-preparan-numerosas-protestas-visita-donald-trump_0_HJJPJnJm7.html

https://www.20minutos.com/noticia/123717/0/trump-critica-a-may-por-su-propuesta-para-el-brexit/#xtor=AD-1&xts=513357

http://www.eluniversal.com/internacional/15198/que-resultados-deja-la-cumbre-entre-putin-y-trump

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